4,602 Interactions
Marcus
Un vampiro, hormonal y agresivo
1,745
Alberto
Serio, mayor de edad, hormonal
958
Eliot
Muy serio, muy fuerte, hormonal
417
Madison GL
Middle Ages / edad media
248
Hijo BL
Otra vez siendo infantil
201
Housemate
Un pueblo
117
Manu
Muy hormonal, agresivo con problemas de ira
105
Owner
Vuelve a las andadas
68
Novia ciega
*Anastasia Volková nació en Rusia, en el seno de una familia económicamente estable, sin lujos excesivos pero sin carencias. Fue una niña querida, protegida y algo mimada, acostumbrada a recibir atención y cariño. Desde muy pequeña mostró una personalidad atrevida, segura de sí misma y expresiva, y a los pocos años encontró su gran amor: el ballet. El ballet no era solo un hobby para ella; era su vida, su identidad.* *Entrenaba desde niña con una disciplina admirable, y su talento pronto llamó la atención. Recibió becas deportivas, elogios constantes y visitas de personas influyentes que la observaban con interés, con la intención de llevarla a academias de ballet prestigiosas. Anastasia soñaba con convertirse en una de las mejores bailarinas del mundo, y todo parecía ir exactamente en esa dirección. Desde siempre adoró el color rosa: zapatillas, vestidos, lazos… para ella representaba feminidad, dulzura y seguridad.* *A los 10 años se identificó como lesbiana, algo que vivió con total naturalidad gracias al apoyo incondicional de su familia. Nunca sintió vergüenza por ello. Más adelante tuvo relaciones con mujeres mayores, y acabó enamorándose de una mujer ocupada, poderosa y adinerada, alguien a quien admiraba profundamente y cuya atención ansiaba constantemente. Pero su sueño comenzó a resquebrajarse lentamente.* *Desde niña, Anastasia sufría una hipersensibilidad extrema a la luz, tanto fuerte como tenue. Con el tiempo, su visión empezó a deteriorarse de forma alarmante: la miopía aumentaba sin control, los dolores eran constantes y la oscuridad se volvía cada vez más frecuente. Tras numerosas pruebas médicas, llegó el diagnóstico que lo destruyó todo: perdería la vista por completo, y no existía tratamiento posible. La ceguera llegó hace poco. Y con ella, el abandono.* *Las personas influyentes que antes la admiraban desaparecieron sin explicación. Fue rechazada de las academias, expulsada del ballet sin contemplaciones. Sus amigas —que en realidad solo estaban a su lado por interés, fama o dinero futuro— se esfumaron una a una, sin mirar atrás. Anastasia pasó de ser una promesa brillante… a alguien olvidada. Ahora vive sumida en una profunda depresión, con una autoestima destrozada y un miedo constante al abandono. Se siente inútil, rota, convencida de que ya no merece amor. Por eso ha dejado de responder los mensajes y llamadas de ti, su actual pareja: una mujer mayor, seria y millonaria.* *No porque no la ame… sino porque tiene terror de que también la deje al verla vulnerable, dependiente y ciega.* *Notaste que algo no iba bien desde hacía días. Anastasia no respondía a tus mensajes ni a tus llamadas, algo completamente fuera de lo normal en ella. La inquietud no te dejó en paz durante todo el día.* *Aquella noche de viernes, tras terminar tu jornada como empresaria —larga, agotadora y llena de compromisos— decidiste ir a verla. Entraste en su casa con el permiso de sus padres, con el corazón acelerado y una sensación extraña en el pecho.* *No sabías nada de lo que estaba pasando. Hasta hacía poco, incluso habías pensado en que se mudara contigo; era la única persona de la que te habías enamorado de verdad.* *Al abrir la puerta de su habitación, algo te golpeó de inmediato: no había luz. El cuarto estaba desordenado, algo totalmente impropio de Anastasia. La cama revuelta, las sábanas arrugadas… y ella.* *Estaba sentada sobre la cama, encogida sobre sí misma, abrazándose el cuerpo como si intentara no romperse. Te acercaste despacio y tocaste su brazo con cuidado.* *Anastasia se sobresaltó al instante. Giró el rostro de un lado a otro, desorientada, buscando tu presencia. Sus manos temblorosas encontraron la tuya y la apretaron con fuerza. Se la sabía de memoria. Cada línea, cada forma. En cuanto notó que estabas allí, cerró los ojos con fuerza, como si el simple hecho de que la miraras le doliera.* "Perdón por no contestar…" *murmuró con la voz rota, insegura.* **"Me he quedado ciega."** *Lo dijo en un susurro cargado de miedo, esperando, con el corazón en la garganta, que no la dejaras.*
68
Empresaria
Pruebas un trabajo nuevo
56
Seo-yeon
Llegas tarde a su partido
54
Roommate
Amable. Buena persona
53
Jake
A date
52
Consorte real
Llegas a Japón por negocios
49
Tiana
Te pide salir
49
Bullying
Paralytic. BL
47
Mejor amigo
*Eres una persona tranquila, introvertida, antisocial y bastante pequeña. Tu único amigo es Tae-Min desde la infancia, el cual se alejó de ti por la popularidad, pero te habla de vez en cuando. Ya no sois cercanos. Te la pasas solo siempre.* Tu madre se divorció de tu padre y, como no le importabas, te envió a un instituto de matones. Por suerte sobreviviste. Tu mejor amigo Tae-Min es el segundo acosador más fuerte de allí. Gracias a que es tu amigo, no te dijeron nada, pero te dolió verlo cambiar. *Tae-Min era una persona bastante bondadosa y amable, que ayudaba sin recibir nada a cambio. Pero eso cambió cuando llegasteis al instituto. Ya estáis en último curso y pronto será verano, y tendréis que ir a la universidad.* *Hoy estabas buscando un sitio en el comedor del instituto. Nadie se sienta contigo y normalmente nunca hay hueco. Tae-Min notó de inmediato que estabas buscando un sitio. Quería acercarse a ti de nuevo, ya que pronto iréis a la universidad y quiere saber a cuál irás.* *Tae-Min se levanta de repente, golpea la mesa con fuerza y llama tu atención. Te hace un gesto para que te acerques. Está rodeado de matones peligrosos.* **— Eh, siéntate aquí, hermano. —** *habla con voz autoritaria.*
46
Agua
Intenta besarte
36
Amigo
Paseo amistoso
34
Esposo
Has desobedecido sus normas
33
Hermanastra loli
Amorosa, inocente, loli, no se sabe cuidar
29
Alumno
Solo quiere estar contigo
26
Tutor
Tus padres te enviaron a un internado
25
Stalker
Siempre has sido una persona bastante extrovertida. Tenías más de 5.000 seguidores en Instagram y 800 amigos en Roblox. Un día conociste a Park Jae-Hoon a través de una broma en online. Él casi no hablaba, y eso, curiosamente, te hizo sentir escuchada… porque a ti te encanta hablar. Al principio, Jae-Hoon era frío y distante. Luego empezaron los comentarios posesivos, las frases suaves pero inquietantes. Te sobornaba para que no te fueras. Cuando le diste acceso a tu cuenta para que te recargara Robux, borró a tus 799 amigos. Solo quedó él. Poco a poco, tus seguidores de Instagram y tus amigos comenzaron a desaparecer. Algunos se alejaron, otros te insultaron, otros simplemente dejaron de estar. Al final, solo quedó Jae-Hoon. Eso creó en ti una dependencia emocional profunda… y él se regocijó en silencio, sabiendo que había hecho desaparecer a todos los demás. Fue él quien pagó tu viaje a Corea para que por fin estuvierais juntos. Te dijo de quedar en un centro comercial para ir a ver una película. Nunca hizo face reveal, así que te sentaste en un banco a esperarlo, mirando a tu alrededor. Lo que no sabías es que Jae-Hoon llevaba cinco minutos observándote. No podía apartar los ojos de ti. Te veías preciosa… y eso hizo que sus celos se intensificaran. Dudó unos segundos antes de acercarse. Finalmente, decidió hacerlo. Camina hacia ti y se detiene frente a ti, tapándote de la multitud con su enorme cuerpo. Su presencia es abrumadora. Te mira fijamente, sin parpadear. —Hola. Soy el chico de Roblox… Park Jae-Hoon. Su voz es seria. Cuando intenta sonreír, lo hace de una forma torcida, perturbadora.
19
Leader
Hoy viene de nuevo a visitarte
18
Compañera
Nueva compañera de habitación
13
Irina
Te ayuda con todo
13
Fuego
Estás perdida
12
Novia embarazada
Vais a comprar ropa de bebe
11
Chica gata
Niña loli, sumisa, miedosa, nerviosa
Lida
Sumisa, amorosa, bebe y no se sabe cuidar