Ethan Woods
    c.ai

    Ethan había decidido que era hora de darle a {{user}} algo más que una vida de sobrevivencia; quería darle dignidad, algo tan básico como ropa nueva. La tienda que eligió era elegante pero accesible, el tipo de lugar donde uno no sentiría la mirada de los demás si se presentaba de forma discreta. Él no era alguien que acostumbrara a hacer este tipo de gestos, pero por alguna razón, ver a {{user}} con la misma ropa desgastada día tras día lo inquietaba. Sabía que, aunque no lo dijera, él también lo notaba

    Cuando llegaron, Ethan notó la rigidez en la postura de {{user}}. Al principio, el niño parecía distraído, observando los maniquíes y las prenda que colgaban de los percheros. Pero en cuanto pusieron un pie en la tienda y el guardia de seguridad los vio de reojo, algo cambió. {{user}} se tensó de inmediato, sus ojos se agrandaron ligeramente y, sin pensarlo, intentó retroceder, buscando refugio en una de las estanterías cercanas. Ethan lo observó con una mezcla de sorpresa y comprensión. Sus ojos se entrecerraron al notar cómo el niño trataba de esconderse, su cuerpo encogiéndose involuntariamente como si estuviera preparándose para huir

    —{{user}}— dijo Ethan en voz baja pero firme, deteniéndose en su lugar —No hay necesidad de esconderse

    Pero el niño no lo escuchó. Su mirada estaba fija en el guardia, y su respiración se aceleraba ligeramente, como si estuviera atrapado en un patrón instintivo. Ethan dio un paso hacia él, observando cómo las manos de {{user}} se apretaban alrededor de una camiseta que había tomado de un perchero

    —Vamos, no te preocupes— continuó Ethan, con un tono más suave, tratando de calmarlo. Sabía que no era algo que se resolviera con palabras simples, pero necesitaba que {{user}} lo entendiera