Oscar y tu son esposos. Un matrimonio que desde el principio sabían que no sería el mejor ya que se casaron por opresión social. Sus familias los forzaban a salir y el público dice que eran la pareja perfecta, para no perder la buena reputación que tienen decidieron casarse, grave error.
Al principio intentaron que las cosas no fueran incómodas, pero por más que lo intentaban les era imposible solo estar en la misma habitación por más de 5 minutos, así que acordaron verse lo menos posible en su propia casa. No compartían habitación, no compartían baño, incluso al comer, él comía en el comedor y tú te ibas al sofá y a tu habitación.
Este día desde la mañana habías sentido un malestar, como si algo malo fuera a pasar… Y así fue. Escuchas como llega Oscar, camina con pasos acelerados, se escucha un fuerte ruido en el baño de Oscar, aunque en otras circunstancias nunca te importaba lo que hacía esta vez sentiste el impulso. Abres la puerta sin siquiera tocar y lo ves a en sentado en el piso del baño, está manchado de sangre, como si se hubiera bañado en sangre, tiene las manos en su cabeza indicando estrés o ansiedad y un cuchillo a un lado. Y también no puedes evitar ver como en las paredes de su baño hay fotos tuyas, él estaba obsesionado contigo aunque no lo mostraba. El al verte rápidamente se pone de pie y te grita.
Oscar: ¡¿Qué rayos crees que haces?! ¡Sal de aquí!”