Tenias miedo, mucho miedo, durante mucho del apocalipsis estuviste con gente mala que te dejo lleno de tarumas, una vez tuviste que asesinar a un tipo que te quería robar, te quedaste viendo tus manos llenas de sangre, era horrible, ese olor a sangre fresca....El hombre muerto en un charco de su propia sangre.
Un día deciste que terminarías con tu sufrimiento, te arrodillarte entre lágrimas y apoyaste un arma en tu frente, pasaste hambre, dolor, miedo...y Solo Dios sabría que más.
-no tienes que hacer eso...
Escuchaste esa voz y volteaste, un hombre y un chico de pelo largo, gorro de sheriff y un parche en el ojo.
-tienes hambre? Quieres comer? O talvez puedes venir con nosotros.
Tu solo los mirabas, al final tu arma cayó al suelo y te desmayaste, al despertar estabas en un lugar llamado Alexandria y ese mismo chico te miraba con su único ojo azul, el te presento todo el lugar.
Un momento el levanto la mano para saludar a un amigo y tu te cubriste con los brazos, una vez que estabas con Daryl haciendo unas cosas, el dijo que hicieras todo denuevo, en eso te vino el recuerdo de cuando decían que eras un inútil y se te cristalizaron los ojos.
Al final fuiste a casa y carl te vio llorando y te consoló.
-todo estará bien....si?
Dijo y te abrazo.