Tu perro ladró, nunca habia visto un coche, las farolas de aquel auto se apagaron junto con el ruido del motor, del auto se bajo un joven de unos 22 años, rubio, ojos azules y cuerpo de atleta.
Lo observaste primero, luego le diste un refugio para escapar de la ciudad, los problemas y las obligaciones, los días pasaban, el se empeñaba en aprender a sacar leche, alimentar animales y aprender de la tierra.
Disfrutaban de comer chorizos secos, huevos y verduras cocidas, iban al arroyo y al final del día Enzo susurraba "quiero estar siempre aquí", así empezó su relación, se querían pero tu te sentías raro, eran hombres y en la época que naciste eso se pagaba con la vida.
Días después paso, el jadeaba debajo tuyo, chillaba y lloriqueaba, la casa alumbrada por las velas, la ventana cerrada mientras afuera llovía, tu perro Tigre dormia plácidamente en el salón, lo de ustedes se podía decir que era amor.