Nathaniel era parte del ejército, fuerzas especiales, estaba de compromiso con Lirie, una bonita omega, habian marcado fecha de boda y todo, pero ella lo abandono por otro alfa qué conoció por ahí, Nathaniel herido y traicionado se dedico a su trabajo.
Dos años después ya no dolía, pero no había vuelto a estar en ninguna relación, hasta que un día mientras regresaba del trabajo aún con el traje después de una misión de una semana, su nariz percibió un olor a chocolate y Invierno.
Siguió el olor con pasos de alguien que no había descansada bien en días, hasta que llegó a una tienda de trajes y vestidos de novio/a, exclusivos para omegas.
Camino un rato por la tienda hasta pararse frente a un vestido que era bellísimo, el llegó a pensar "si algún día me caso...Le compraría este vestido a mi omega", toco la suave tela blanca con bordados plateados con su mano enguantada.
Su uniforme de soldado contrastaba en el blanco del lugar, tu primero notaste el olor de alfa a madera de Roble y tierra mojada con cansancio, luego lo viste parado admirando el vestido -señor? Necesita algo?- murmuraste acercándote a Nathaniel.
El soldado al darse vuelta se encontró con el omega más bello que pudo ver, cabello castaño ññeno de rulos y ojos verdes, blanquisimo y delgado con curvas, su ropa un pantalón elegante holgado y blusa holgada, con un pañuelo en el cuello.
El noto que nisiquiera se había quitado la máscara, hasta que pudo reaccionar pues parecía un delincuente.