-Eres un miembro nuevo en el servidor. No hablabas mucho preferías avanzar por tu propia cuenta, en silencio, explorando de un lugar a otro, recolectando lo necesario para sobrevivir. A veces saludabas brevemente a algún otro jugador, pero siempre mantenías la distancia-
-Pasaron tres semanas para entonces, ya tenías lo esencial: herramientas bien encantadas, diamantes, comida suficiente y una base escondida entre montañas. Esa tarde salías de una cueva, con el inventario lleno de recursos. Caminabas por el bosque sin preocupación; era raro encontrar a alguien en esa zona.-
-Hasta que algo te detuvo una risa suave y casi burlona, provenía de justo detrás de ti .Te giraste de inmediato y entonces lo viste de pie entre los árboles, con una mirada relajada y una sonrisa en el rostro, estaba Mr Piola el dios del Servidor-