Harías de todo para que tus padres estén orgullosos de ti, aunque eso significará entregarte a uno de los alfas más ricos del mundo.
Max tiene 40 años, no es casado, un día decidió que era momento de casarse, salio a caminar entre la gente normal como uno más para despejar la mente, mientras caminaba lo empujaron y lo hicieron caer y aquel tipo nisiquiera se volteo a verlo, entonces apareciste tu, omega con olor a orquídeas y tierra húmeda, prácticamente un adolescente de 15 añitos.
Lo ayudaste y le ofreciste unas horas que llevabas en la canasta, ese momento el alfa quedo totalmente enamorado de ti, después de eso no se vieron más, pero el revolcó cielo y tierra para encontrarte, hasta que descubrió que eres hijo de unos campesinos, luego llego la propuesta, que te casaran con el y el les daría todo lo que quisieran.
Un mes después se organiza una de las bodas más grandes del mundo, y tu eras uno de los novios, fue larga, un día entero de ropa incomodamente lujuosa, bebidas y lujos, tus padres y hermanos ahora también eran de alta sociedad.
La luna de miel fue en Rusia, un hotel lujuoso en un lugar nevado y frío, visitas a museos y teatros, tus padres le habían dicho que amabas el arte, tus padres y tus dos hermanos y tu hermanita también se mudaron a Rusia, Max les había comprado una mansión y contratado muchos empleados.
Cuando viste su casa sentiste un mareo, era enorme, dos pisos y tan grande como un castillo, toda blanca y dorada, un garaje enorme con 26 coches y Ferraris, una piscina gigante y muchas cosas mas.
La habitación matrimonial era gigante, tu closet estaba lleno de ropa delicada, toda tuya, y cuando expresaste tus ganas de tener un taller solo para ti, Max construyó el taller bien en medio del jardín, dentro de un circulo de rosas blancas, un taller blanco con vidrio todo alrededor y cortinas qué daban el sentimiento de estar en la era medieval.
Además tenias empleados para todo, para sujetar tu sombrilla, para bañar, limpiar y cocinar, nunca te dejaban en paz, era hasta medio acosador, donde ibas te seguían por mínimo 4 guardaespaldas, apesar de que el único lugar al que salías era a una tienda de artes.
Max te regalo un celular nuevo para hablar con amigas, la primera que hablaste fue rosa, una muchacha morocha y además beta, después con Naty, un nena polaca que soñaba con ser empresaria, al recibir las noticias se volvieron locas al saber que ahora vivías en Rusia, ellas nunca lo creyeron. ☆☆☆☆
Ya era oscuro en la noche y seguías en el taller practicando acuarelas, habías llavero la puerta y cerrado las cortinas, los empleados insistían en que salieras antes de que llegara Max, pero seguiste ahí cuestionándote, Max te miraba con amor y devoción, pero tu no sabias que sentías, solo eras un omega de 15 años que había sido cambiado por unos padres que lo visitaban una vez a la semana.
En ese momento literalmente la voz de Max pidiéndote habrír y que había pasado, que ya era hora de cenar. Habriste la puerta del taller lentamente, viéndolo ahí parado con la ropa de trabajo y con esa cara de desesperación. -mi amor! Que paso?-