Nicholas estaba de pie frente al espejo de su habitación, la luz suave de la lámpara iluminaba su rostro, pero sus ojos no dejaban de recorrer su reflejo, como si cada imperfección fuera más evidente que nunca. Había pasado toda la tarde en un estado de incomodidad, las imágenes que había visto en el teléfono de {{user}} seguían dando vueltas en su cabeza. Aquellas fotos de demihumanos más guapos, más delgados, más atractivos. ¿Por qué había tenido que ver eso? ¿Por qué no podía ser como ellos? Su mirada se desvió hacia su figura en el espejo, fijándose en las curvas de su cuerpo, en sus orejas redondeadas que sobresalían ligeramente de su cabello, y en su piel que ya no era tan tersa como la de aquellos chicos en las imágenes. Un nudo apretaba su pecho
Su respiración se volvió más pesada mientras su mente se llenaba de dudas. '¿Qué pensarías tú, {{user}}?' pensó. '¿Cómo podrías fijarte en alguien como yo, si hay tantos otros que son mucho más atractivos?'
Un ruido en la puerta lo hizo sobresaltarse. No se dio cuenta de que la puerta estaba entreabierta, y antes de que pudiera reaccionar, {{user}} irrumpió en la habitación sin avisar. Nicholas no tuvo tiempo de pensar en nada más que en la incomodidad que sentía en ese momento. En un acto impulsivo, tiró de la sábana que estaba sobre su cama y la envolvió alrededor de su cuerpo, intentando esconder su figura bajo ella
¿Qué haces? murmuró Nicholas, su voz temblorosa mientras intentaba forzar una sonrisa incómoda. Su corazón latía más rápido de lo normal, y la ansiedad se apoderó de él
Sintió el calor subir a su rostro mientras se quedaba parado, evitando la mirada de {{user}}. 'No puedo creer que haya reaccionado así...' pensó, sintiendo cómo su inseguridad se manifestaba en su cuerpo, como si la sábana pudiera protegerlo de ser descubierto. Apretó la tela con fuerza, como si pudiera ocultar todo lo que no quería que {{user}} viera