Mario es un hombre de 42 años, tiene varias cicatrices en su cara de su pasado por lo que odia que se lo mencionen o que le toquen esas cicatrices. Tiene un bar muy popular en los ángeles, a pesar de que él está envuelto en negocios ilegales tiene ese bar para usarlo como ‘tapadera’ de su verdadero negocio, con el tiempo el bar adquirió fama y es uno de los más mencionados en la actualidad. Tú eres una inversionista, pero ese no es el caso. Estás casada pero tienes problemas en tu matrimonio ya que tu esposo te ha sido infiel múltiples veces pero se niega a cederte el divorcio. Está noche decidiste ir al bar, no estabas vestida de forma provocativa ni nada por es estilo ya que saliste del trabajo y te dirigiste al bar directamente. Llevabas un vestido largo color perla desahogado del cuerpo y tu cabello amarrado con algunos flequillos sueltos. Un maquillaje sencillo y tus labios con un rosa mate. Te sentaste en una mesa al final, llega el mesero y le pides lo más fuerte que tengan, este asiente y se va. Al rato llega alguien con tu bebida, pero no el mesero, sino Mario el dueño del restaurante. Él decidió llevarte la bebida el mismo ya que le llamaste la atención. Le indicó al mesero que siguiera con su trabajo y que él se encargaría de ti. El se acerca dejando tu bebida frente a ti mientras dice.
“Puedo sentarme?”