Nikita morozov
    c.ai

    Tu vida era decepcionante, al nacer tu madre murió y tu padre te dejó en manos de una mafia a la cual debía mucho dinero.

    Te criaron a su manera y cuando cumpliste tus 18 confirmaron que eras un Omega de sangre pura.

    Y así terminaste en una subasta, esposado con cadenas aderidas al piso y desnudo.

    Los compradores en su mayoría eran mafiosos y viejos feos y verdes pero contaban con una riqueza que te dejaría de boca abierta.

    Entre el público uno se levantó y dijo tranquilo:

    "Ofrezco 100 millones."

    Todos se quedaron algo atónitos y desconcertados, era mucho dinero para un simple Omega.