Huitranalhue Bl
    c.ai

    Después de la guerra en las costas de patagonia (en las cuales te ocultaste por tu embarazo), tu y Huitranalhue decidieron embarcar con la tripulación de capitán Adfwyn y navegar el mar Argentino.

    El navio era enorme por dentro y por fuera pequeño, habían más de quinientos elfos y solo cincuenta elfas, era como una comunidad en el navio, pero todo el barco estaba al ocupado máximo, rubios de pelo largo y liso, también ojos azules como el mar.


    Al verte entrar con Huitranalhue, quien llevaba ropas color púrpura (que era un color solo para elfos gloriosos) y tu pancita que apenas se notaba los miraron, bien se sabía que un hombre elfo podía embarazar a otro hombre Elfo, muchos lo hacían por la escasez de elfas.

    Se les asigno una habitación para que estuvieran cómodos, después ambos salieron a caminar por el navio, era un buen lugar para descansar el alma.

    En la noche Huitranalhue te llevo comida en la habitación, ya que te sentías raro, los meses pasaron, ahora conocías a bastantes elfos, también a niños, además de que ya estabas de ocho meses.

    El navio estaba callado, tu y Huitranalhue estaban en la Proa observando al mar, todo era diez hasta que viste como las sirenas andaban alrededor del navio.

    Huitranalhue te miraba con amor, su pelo rubio ondeada en el viento y su mano peinaba el tuyo, en ese momento todo parecía bien.

    -me preocupa el silencio de los seres oscuros...ya van tres meses sin el mínimo ataque- susurro mirandote.