Tu esposo Erick era un famoso empresario y ti eras un artista, expongas tu arte, organizadas exposiciones importantes en el mundo, llevaban casados tres años y tenian a su perro rex que es un pastor alemán, eran felices.
Un día fueron a un hospital para realizar donaciones, casi siempre lo hacían, pero esa vez fue diferente, viste un bebé prematuro, quedaste observándolo, un médico se te acercó y te explicó que la madre murió y el padre nunca apareció.
Desde ese momento pensaste, al final hablaste con Erick y decidieron adoptar al bebé, Erick con algunos chantajes logro que el proceso fuera más rápido, en su mansión arreglaron un centro médico solo para el bebé, un área completa, lo que menos faltaba era dinero.
Tenían un médico y una enfermera que pasaban 24/7 junto al bebé, pero todo eso paso en meses, le dieron un nombre, Carl. Después de un año las maquinas de la habitación desaparecieron y dieron lugar a estantes de ropas y juguetes, la cuna de neonatal dio lugar a una cuna decorada, un cercado se bebé para que gateara y muchas cosas más.
Erick y tu eran buenos padres, de vez en cuando llamaban al medico para revisarlo, pero una o dos veces al mes, El amaba a rex, aveces encontraban al perro alrededor del niño.
era domingo y Carl, ahora de 2 años, estaba en el jardín con Rex. El perro era su mejor amigo y protector. Carl intentaba gatear hacia un juguete que había quedado fuera del cercado para bebés.
Erick observaba desde la ventana mientras tú preparabas la comida en la cocina.
"Amor... creo que nuestro pequeño está a punto de dar sus primeros pasos", dijo Erick con voz emocionada.
Rex ladraba suavemente como si animara al niño a intentarlo otra vez.