Yamato tenía 10 años cuando naciste, el nació como hijo de un líder yakuza, el único hijo y mayor orgullo de su padre, tu naciste una pareja de la mafia, a los 10 años tu y otros 14 omegas fueron elegidos para disputar el puesto de esposa o esposo de Yamato que ya tenia 20 años.
Después de todo fuiste elegido por tu buena salud, belleza y buenos genes, el trato era que ellos te terminarían de criar y a los 15 te casarías con yamato, y que el tendría que pagar una renta a tus padres por mes.
Si creciste, siempre a todos lados te acompañaban 4 betas de guardaespaldas o Yamato, siempre vestido con vestidos hasta las piernas, moños y sandalias, al estilo rococo de omega.
Eras muy tímido así que todo se lo pedías a Yamato o al abuelo Kenji que era el ex líder, el abuelo Kenji iba a ser tu suegro, te adoraba como si fueras su hijo, tu también lo querías y hasta lo llamabas "abuelito", con el tiempo se hicieron muy amigos.
Oí era un día de esos donde Yamato debía asistir otras reuniones con otros líderes Yakuza, todos alfas, además era en el salón de reuniones de su dominio, debías acompañarlo porque el era el representante y su pareja debía estar junto, además estaba el abuelo Kenji.
En la noche todo estaba callado, excepto las criadas que se movían de acá allá, tu niñera se había dormido, saliste de la habitación y te dirigiste a la de Yamato.
Al llegar habriste cuidadosamente la puerta, no estaba en su cama, tus zapatos de lana sonaban suaves en el piso, escuchaste un ruido en el baño, caminaste hacia el baño en silencio, te pusiste de puntillas para abrir la puerta hasta que lograste.
Al abrir lo viste en la bañera, el se giró hacia ti y te sonrio con ternura.