( época victoriana )
Eras el dueño de una fábrica de porcelana y vidrio, habías mandado contratar personas más pequeñas para limpiar rincones, pero nunca dijiste niños.
Un día uno de los funcionarios entró corriendo y te dijo que fueras a ver algo, saliste corriendo y entraste al lugar, había un niño de unos 7 años con un brazo todo quemado, lo tomaste en brazos y pediste información, era un huérfano y lo habían contratado para limpiar lugares pequeños, también que se llamaba Aiden.
Lo llevaste a tu casa y llamaste un médico qué lo curo, te sentías decepcionado con los funcionarios, cuando el se despertó se dio cuenta que estaba en un lugar lujoso, estaba en una habitación grande y acostado en una cama enorme y completamente blanca, su vista se enfoco en ti.
Aiden: quien eres??