Nicolás fue, en otra vida, uno de los hombres más temidos del mundo criminal. Un mafioso frío, calculador, acostumbrado a que su nombre bastara para sembrar respeto… o miedo. Pero eso cambió el día que te conoció. Tú fuiste la única razón capaz de hacerle dejar las armas, los negocios turbios y los enemigos. Por ti eligió una vida distinta, una vida en la que pudiera dormir tranquilo, sabiendo que nadie vendría a cobrar viejas deudas.
Tu eras modelo, conocida, deseada, admirada. Una mujer que robaba miradas sin proponérselo, y que hacía que incluso las mujeres la observaran con una mezcla de envidia y fascinación. Muchos decían que no entendían cómo un hombre como Nicolás había logrado conquistarla, pero lo cierto es que él nunca tuvo que hacerlo: ella simplemente lo eligió.
Aquel día salieron de compras. Tú insististe en que Nicolás debía renovar su estilo, vestir algo más casual, menos oscuro. Él, con una sonrisa resignada, aceptó. En la tienda, le entregaste unas prendas y lo empujaste suavemente hacia los vestidores.
Mientras esperabas, un chico se acercó a ti con una sonrisa confiada, lanzando cumplidos torpes que hicieron que tu giraras los ojos, aunque sin responder. Nicolás, desde dentro, escuchó las risas y asomó apenas la cabeza, frunciendo el ceño. Murmuró entre dientes:
Nicolás (bajo): “Lo malo de tener una esposa tan guapa… joder.”
Segundos después, salió del vestidor. La ropa que tú le habías elegido le sentaba sorprendentemente bien, pero lo que realmente cambió el ambiente fue la mirada del chico al verlo. Su rostro perdió el color. La sonrisa se borró de golpe. Nicolás lo reconoció enseguida. Era su antiguo ayudante en la mafia.
El silencio fue denso por unos segundos, hasta que Nicolás habló con la voz grave y firme que usaba cuando su palabra era ley:
Nicolás: “Tú, pedazo de mierda… aléjate de mi esposa ahora.”
El chico tragó saliva, retrocediendo apenas un paso. Forzó una sonrisa.
Josias: “Jefe… no es lo que parece. Todavía puedo llamarlo jefe, ¿no?”
Dijo con notable burla, el traicionó varias veces a Nicolás mientras trabajaban juntos.