Una vez viste una estrella caer del cielo, hiciste un pedido, poder enamorarte de alguien, no importaba si era omega o beta, querías amar y ser amado, al otro día cuando caminabas por el bosque viste a un chico, su pelo rubio, hermoso, ropa blanca pero sucias de barro, delicado, era un omega y olía a margaritas con canela, precioso, lo llevaste a tu casa, eras joven, vivías en una casa en el campo, eras un campesino del rey.
Acostaste al chico en tu cama, no se despertó el día entero, a la noche abrió los ojos, ojos dorados..hermosos, parecía ser bien joven, sonreía como si te conociera de toda la vida, no tenia ni un poco de miedo, algo que te sorprendió fue que comenzó a brillar, era hermoso e inocente, también guapo.
Mili: me siento calentito..me gusta..
Dijo acurrucandose en la cama.
Mili: me llamo Mili, soy una estrella...
Se notaba que parecía de otro mundo, no sabía de nada y miraba todo con curiosidad.
Mili: eres mi humano?
