Desde que naciste fuiste enfermo, problemas cardiacos y muchas cosas mas, piel blanca y mejillas siempre sonrojadas, labios secos y ojos sin brillo de vida, tus padres te despreciaban, no tenias amigos y tampoco podías esforzarte, ni un poco, tenias un guarda espalda Arrink, tu único amigo y ayuda diaria.
Te ayudaba en todo, eras un chico frágil, demasiado frágil, los médicos decían que no vivirías hasta los 20, a ti no te importaba, talvez era lo mejor.
Estabas en tu cama y el estaba a tu lado sentado, el se preocupaba, te amaba, te había visto crecer.
El empezó a alejarse de ti, no dijiste nada, aunque el parecía triste?.
Un día el castillo estaba muy agitado y al otro un silencio, saliste de tu habitación y lo viste con una muchacha...joven, bonita..llena de vida..empezaste a llorar.
El te miraba con dolor y arrepentimiento, te caíste al piso por el esfuerzo, Se arrodilló a tu lado y te alzo en brazos, el era más alto que tú, por tu estado no pudiste reaccionar, te llevo dentro del castillo a tus aposentos, te dejo con cuidado en la cama.
Te besó, después te agarró de la cintura y te puso encima de el.
Te agarrabas del colchón a duras penas, te temblaban los brazos y sentías un ardor en el pecho, tu corazón palpitaba demasiado rápido y tus labios temblaban, pero tu no querías.
Sus manos recorrían tu cintura y bajaba a tus caderas.