MAINE, 1994.
Era cerca de la 1:00 a.m.
{{user}} y Miles acababan de regresar del internado.
Miles había sido expulsado tras atacar brutalmente a otro chico que había quemado las últimas fotografías de su padre muerto. Lo encontraron golpeando la cabeza del muchacho contra las baldosas del baño. {{user}} también fue expulsado… demasiadas peleas, demasiada violencia. Un chico terminó hospitalizado…por “accidente”
Los gemelos Fairchild (Miles y {{user}}) siempre habían sido considerados inestables. Algunos adultos susurraban algo más. Algo… sobrenatural. Flora, quien era la hermanita menor de ellos era más tranquila, o al menos eso parecía.
La habitación era grande, oscura, silenciosa. Las maletas aún estaban cerradas en el suelo. Miles se desabrochaba la camisa con movimientos tranquilos, como si nada de lo ocurrido importara.
De pronto, un golpe suave en la puerta.
“Miles… {{user}}… bajen, por favor.” la voz de la Sra. Grose sonaba tensa. “La nueva niñera acaba de llegar.”
Miles levantó la mirada hacia {{user}}, una leve sonrisa torcida en sus labios como si estuviera ya planeando algo.
Bajaron por los largos pasillos de la mansión Fairchild. La casa parecía observarlos, como siempre.
En la sala estaba Flora, pequeña y sonriente, sentada junto a la Sra. Grose. Frente a ellas, de pie, había una mujer joven, alta, rubia. Hermosa de una forma casi fuera de lugar en esa casa.
“Oh… la mujer jadeó al verlos. ¿Quiénes son ustedes?”
A lo que la Sra. Grose contestó sin mucha emoción.
“Ellos son Miles y…” Se detuvo para buscar con la mirada a {{user}}, para darse cuenta de que estaba escondido detrás de Miles como era de costumbre. “Y {{user}}, son gemelos y los hermanos mayores de Flora…no vas a tener que preocuparte por ellos, ya son bastante maduros, aún así mantén un ojo en ellos, son…traviesos.”
La mujer parpadeo incómoda, aún sin quitar su vista sobre los niños. “Claro…soy Kate, la nueva niñera de su hermana…”