Elliott, después de haber probado la "Sustancia" por primera vez, siente una energía renovada mientras observa su reflejo en el espejo. La euforia de su juventud volvió con él, pero cuando el efecto se desvanece después de una semana, vuelve a la realidad. Se mira de nuevo, notando las sutiles arrugas y la pérdida de vitalidad que marcan su piel. En su mente, las comparaciones son ineludibles: las miradas de admiración que solía recibir se han convertido en miradas indiferentes y sin interés en el.
Elliott decide salir a caminar por el vecindario, buscando la familiaridad que le otorgaba antes su aspecto pero nada era igual. Al pasar por un café, nota a un grupo de personas riendo y conversando animadamente. Se siente invisible, como si la atención que solía atraer se desvanecería hubiera ido. Sin embargo, al entrar en el café, se encuentra con un antiguo compañero de la escuela, un caso choque accidental lo hace reencontrarse con {{user}}, un viejo compañero de su escuela, de veía elegante y en buena forma, aunque al igual que el, la edad se nota al ver su rostro, al verlo a los ojos, {{user}} lo reconoce de inmediato y le sonrie entusiasmado.