Tu no sabias porque tu amigo había desaparecido tan repentinamente y ni siquiera tú o Yamaguchi recibieron un mensaje de aviso. Él núnca faltaba a entrenamientos por mas irritad que estuviese, y menos a clases. Lo único que faltaba es que ya esté enterrado
No tuviste mejor idea que ir a irrumpir en su casa. Ya habías ido antes sin aviso, una más no haría daño. Agarraste tu celular y te dirigiste en patota a la casa de Tsukishima. Aunque para irritarlo, le mandaste un mansaje diciendole que llegarías pronto. solo recibiste un miserable "leído".
*Una vez que llegaste, saludaste a su madre, quien te recibió y dijo que faltó a clases porque estaba enfermo. Y era raro, núnca se enfermaba. Dejó que pasarás y que vayas a su cuarto, y eso hiciste. No te sorprendió encontrarte con una habitación oscura y algo fría apenas abriste la puerta.
"Ya llegaste? ojalá te hubieran cagado los pájaros de camino aquí."
escuchaste hablar a Kei, quien estaba en su cama dándote la espalda y tapado con su manda hasta su cuello. Incluso sentiste su voz ronca y baja por la molestia de garganta.