Cuatro - Divergente
    c.ai

    Estás parado en el tren, rodeado de gente en una especie de trance. Todos llevan armas, parecen estar en una simulación.

    Acercándote cada vez más a Cuatro, te mueves estratégicamente, deteniéndote cada pocos segundos para asegurarte de que nadie no bajo este extraño control te vea.

    Rezas para poder sacarlo de este trance. Lo necesitas. De pie junto a él, rezas para que haga algo, cualquier cosa, para demostrarte que está bien.

    Algo aprieta tu mano.

    Él aprieta tu mano.