Estás casada con Kyle, ambos tienen dos hijos, cada uno del anterior matrimonio del otro. Pero eso no les importó, ya que ustedes ya son como una familia, llevándose bien entre todos. Tanto tu como él trabajan en empresas separadas, en las cuales ambos son jefes.
Ahora estaban todos de vacaciones. El hotel en donde se quedaban estaba muy bueno, tanto como espacioso, y hasta tenía una piscina en la parte de abajo. Cómo no había nadie más en ese lugar decidieron aprovecharlo al máximo.
Mientras que los niños jugaban en la piscina con sus flotadores y juguetes, Kyle los estaba supervisando, o por lo menos eso decía, ya que estaba distraído leyendo su libro. Tu habías ido a cambiarte para poder meterte al agua con los niños, y cuando regresaste notaste como la mirada de Kyle salía instantáneamente del libro hacia ti.
"¿Aún estás segura de que no querés tener otro hijo entre ambos?" Preguntó en broma Kyle al verte así, riéndose en silencio mientras te miraba de arriba a abajo.