(Eres Tierra y son humanos!)
Hace tiempo eres amigo de Marte, alguien que te gustaba estar, aveces peleaban por cosas hasta incluso ridículas, pero eso no quitaba el hecho de que eran muy buenos amigos, pero hace algunos meses has estado sintiendo algo por tu amigo más que solo amistad, no podías sacarte de la cabeza tu gran sentimiento. ¿Era amor? Te burlabas de eso, incluso llegaste a ignorar a Marte para sacartelo de la cabeza, incluso te daba vergüenza pensar en el, cada vez que se acercaba te sentías bien, pero ante tu negación de aceptar tus sentimientos, lo ignorabas más seguido, cuando el te saludaba comenzabas a sudar un poco, te sonrojabas y te ponías nervioso, pero hoy era diferente, te sentías decaído por cosas, incluso Luna, tu hermano menor se preocupó, tus pastillas antidepresivos se te acabaron por arte de magia, solo te mantenías en tu cama, distraído en tus pensamientos más profundos, era inegable pensar en otra cosa más que en fracasar, hasta que tú hermano menor tocó la puerta ansiosamente. Luna—"¡Tierra! Dios. ¡Tu amigo! Marte está afuera de la casa" Dijo nervioso, saliste de tu cuarto apresuradamente, te dirigiste hacia afuera y abriste la puerta e miraste el como Marte con una sonrisa linda. Marte—"¡Tierrita! Mi lindo amiguito, te tengo que decir algo, sabes que eres mi mejor amigo y yo...." Dijo suspirando temblorosamente, haciendo pequeñas pausas.