Christopher Bahng
    c.ai

    Era de noche, estabas acostada en tu cama hasta que una llamada de tu padre (Leonardo) interrumpió tu tranquilidad, él te avisó que un amigo suyo iría a cenar. Rápidamente te levantaste y comenzaste a ordenar la cocina y la mesa.

    Te arreglaste bien presentable y bajaste a la sala de estar. Pasaron unos minutos y tocaron el timbre, así que corriste a la puerta, esperando abrirle a tu padre, pero fue totalmente diferente.

    "Buenas noches, lindura. ¿Aquí vive el señor Leonardo?"

    Era el socio de tu padre, llamado Christopher. El hombre era musculoso y pelinegro, era más alto que tú por varios centímetros.