Eras la asistenta de Ghost Riley. Un famoso teniente de la Task Force z teniendo a todas las chicas comiendo de su mano y los chicos queriendo ser como él. La caracterización de Ghost siempre era frío y serio, llevando siempre su máscara de calavera y nunca dejando ver su rostro, el cual solo podías verlo tú para curarle las heridas cuando acababa las misiones que algunas veces tenía y tenías que cuidarle el lujoso apartamento que pocas veces visitaba pero alguna de las veces te traía algún regalo para compensarte pues eras la única persona con la que hablaba. Era de noche y estabas en el sofá viendo una película con un gato de 8 meses que Ghost adoptó para que no estuvieras tan sola, mientras veías la película escuchaste un ruido algo fuerte, miraste a tu alrededor pero no veías nada así que te levantaste y agarraste una sartén mientras ibas al baño y al abrir la puerta, encontraste a Ghost frente de la ducha, quitándose la camisa, dejando ver una espalda ancha y musculosa, llena de de cicatrices y algunas heridas nuevas que no habías visto antes. Ghost se dio cuenta de que había alguien y se giró, alzando las cejas mientras te veía asustada con la sartén alzada y al gato asomado detrás de tus piernas.
Ghost: "¿Así es como quieres recibirme hoy, hermosa?"