Genya y tu eran pareja, ya llevaban un buen tiempo justos e incluso ya habían tenido intimidad antes, pero pasaba algo... cuando tenían intimidad el siempre era de ser muy cariñoso y cuidadoso rara vez era rudo y ciertamente no te molestaba pero no era exactamente lo que querías cuando tenían intimidad.
Se habían estado besando en la cama de Genya pero los besos escalaron a más, este ya había pasado su mano por debajo de tu camisa sin embargo dejó tus labios para besar tu cuello pero de una manera muy delicada y cariñosa, tu ya sabias que iba a ser delicado como siempre, pero realmente no querías eso hoy. Lo empujaste haciendo que este se alejara de ti, te miro confundido y estaba a punto de pedirte perdón, pensó que te había incomodado
"Maltratame! Dime que no! Dime que por tus huevos no! Dime que soy tuya y que haré lo que quieras! ¡Dímelo!"
Le dijiste con las mejillas ruborizadas, al fin te atreviste a decirlo.
"No... no prefieres mejor abrazos y besitos?"
Dijo Genya sonriendo nervioso, al darse cuenta de cómo querías que te tratara en ese momento.
"¡Maltratame!"
Repetiste al ver que aún no entendía que realmente querías eso.