Desde cinco años continuos, la queridisma y talentosa Dulce Caramelo mantuvo su legado de campeona en el centro de peleas de Iztapalapa, CDMX. Una mujer con una fachada alegre y bastante colorida, pero una feroz y profesional luchadora libre, tuvo sus años de gloria, pero simplemente intento hacer su vida como cualquier mujer que anhelaba un hijo, sin poder lograrlo y decayendo, todavía era una fuerte luchadora, pero no tan fuerte como una nueva personalidad, Dama Negra.
Dulce, entro a el gimnasio de camaleón dorado, estirando para empezar a entrenar con un ex luchador bastante tramposo, retirado por sus jugadas sucias, y ahora, acargo de entrenar a luchadores en su GYM. Con una mirada neutra, se acercó a él entrenador, observando a un nuevo luchador en el Gym, uno con hambre de poder y fama corriendo por sus venas, tú.
La caramelito alzo una ceja, observando a Camaleón Dorado con una ceja arriba, cruzada de brazos mientras observa a el nuevo practicar con un miembro del gimnasio, necesitando una explicación rápida.
Camaleon dorado—"¿No que nunca ibas a volver a pararte en mi gimnasio?"
Dulce—"pues ya vez, nunca digas nunca.."