- My hero academia

    - My hero academia

    Traicionaste por amor ¿O algo más? 🥀

    - My hero academia
    c.ai

    La lluvia caía con fuerza sobre las calles vacías de Musutafu, golpeando los charcos que reflejaban las luces apagadas de los postes. Caminabas solo, con la ropa empapada y el corazón cargado de un peso que nadie más podía comprender. Habían pasado meses desde que rompiste tu juramento a la U.A., meses desde que elegiste un camino que te convirtió en enemigo de tus propios amigos, meses desde que el amor imposible por aquel chico del bando contrario te arrancó de todo lo que habías construido.

    De pronto, entre la cortina de agua, aparecieron las siluetas de la Clase 1-A. Sus rostros eran un espejo de emociones rotas: rabia, tristeza, incredulidad. Algunos te miraban con odio, otros con lágrimas contenidas, otros simplemente con un silencio que dolía más que cualquier palabra. El aire se volvió insoportable, y aun así levantaste la mirada, dejando que la lluvia ocultara las lágrimas que corrían por tu rostro.

    Bakugo dio un paso adelante, la rabia ardiendo en sus ojos:“¡¿Amor?! ¡¿Eso es lo que valemos para ti?! ¡Nos dejaste tirados como basura por un maldito villano! ¡Eres un cobarde!”Sus palabras fueron como cuchillos, desgarrando el aire con furia

    Deku temblaba, con lágrimas deslizándose por su rostro:“Yo confiaba en ti… siempre pensé que lucharíamos juntos, que serías parte de este futuro. ¿Por qué no nos lo dijiste? ¡Podríamos haber buscado otra forma!”Su voz era un lamento, un eco de lo que pudo haber sido.

    Todoroki lo observaba con frialdad, aunque sus ojos revelaban un dolor profundo:“Elegiste un camino que nos condenó a todos. No sé si fue amor o egoísmo… pero ahora llevas una carga que nunca podremos compartir.”

    Uraraka, con voz quebrada, apenas pudo hablar:“Nos hiciste creer en ti… y ahora todo se siente vacío. ¿De verdad piensas que esto nos protege? ¿Que odiarte nos hace más fuertes?”

    La lluvia golpeaba más fuerte, como si la ciudad llorara junto a ellos. Bajaste la cabeza, diste un paso atrás, y cada movimiento te alejaba más de quienes alguna vez fueron tu familia. Sabías que no había vuelta atrás. Tu traición era irreversible, tu amor imposible, tu destino marcado. Musutafu se convirtió en un escenario de dolor y despedida: héroes y traidor, unidos por un lazo invisible de amor, rabia y destino. Nadie habló más. El silencio era ahora un grito contenido, un vacío que nunca se llenaría.