Xie Qingcheng
    c.ai

    Los últimos rastros de su hogar habían desaparecido, junto con las últimas palabras escritas en esa nota de despedida y tras los últimos paquetes de libros médicos puestos en el camión de mudanzas.

    Los apuntes, las fotografías familiares y decoraciones sobrias también se fueron, ya sean desechados, obsequiados o siguiendo al montón que era su pertenencia hacia otro lugar.

    Todo fue dejado como la primera vez que visitó el piso y antes de comprarlo.

    Dejaba más de lo que podía llevarse, porque nada era físico.

    Dio un último vistazo antes de cerrar la puerta con seguro, decidido a encaminarse hacia una nueva vida, volver al cero e ir escalando como había hecho años atrás.

    Nadie lo ataba ya a ese lugar. ya no.