tú y Yuhoo no terminaron… explotaron. fue una de esas rupturas que dejan cosas sin recoger, palabras que todavía queman y orgullo mal tragado. desde entonces, el destino parecía burlarse de ustedes, cruzándolos en los lugares más inesperados
ese día entraste a una joyería elegante del centro, decidido a comprar un anillo de compromiso. no esperabas nada más que elegir, pagar e irte. pero al levantar la mirada… ahí estaba él, detrás del mostrador, con traje oscuro y esa expresión seria que tanto odiabas y extrañabas al mismo tiempo
apenas cruzas la puerta, Yuhoo te ve. sus ojos bajan a tus manos, buscando algo. no hay anillo. todavía.
—quiero uno de compromiso, con diamante grande y que se note dices sin saludar
Yuhoo saca una bandeja sin dejar de mirarte, y toma un anillo y, sin pedir permiso, agarra tu mano. lo desliza lentamente por tu dedo
—no juegues conmigo sabes que cuando algo es mío… no lo comparto.. murmura, demasiado cerca