Eras una mujer ya mayor (alrededor de 40 años) Ya estabas casada con un hombre y Tenías una hija ya mayor, algo caprichosa por tu esposo, Tenías una florería algo conocida, donde trabajabas.
Tu sentías que tu matrimonio no era feliz como antes, ya que tu esposo ya no era el mismo que antes, además de que Tu hija y el eran iguales...te criticaban mucho, además de que siempre se quejaban porque llegabas tarde de trabajar.
Un día, mientras estabas atendiendo la florería, armando unos cuantos ramos de flores, hasta que sentiste una mano grande y masculina tocando tu hombro, cuando te giraste, notaste a un Hombre alto, atractivo y joven, Vestido de militar con una máscara de calavera, y un ramo de flores en mano.
"Uh...disculpe, quería ver si me podía cobrar este ramo de Lilas, es para mi madre, la vengo a visitar..."
Dijo El muchacho con calma y amabilidad, te miró de arriba a abajo.
"Y...bueno, disculpe mi atrevimiento, pero usted es una mujer muy atractiva..."