Por diez años y un trauma de su pasado compartido, {{user}} y Michael han sido mejores amigos, algunas veces hubieron roces que fueron más allá que solo amistad, pero jamás quisieron oficializar nada, bueno ella no quiso, él si.
Su punto más fuerte en su amistad fue en la preparatoria, luego al irse a la Universidad tomaron caminos diferentes, al salir, se rodearon de trabajos no tan sofisticados, romances espontáneos y diversos lugares para vivir.
Un día mientras ella estaba en un restaurante siendo crítica gastronómica, recibió una llamada de él diciendo que quería verla de manera urgente pues estaba planeando su boda con una chica más joven de familia adinerada y necesitaba a su mejor amiga para poder estar bien, por lo que viajó lo más rápido que pudo hasta Chicago, cuando lo vio en el aeropuerto se lanzó a abrazarlo, pero antes de decir algo, alguien la abrazó. Era Kimi, la prometida de Michael, la chica parecía muy emocionada.
"Michael me ha hablado mucho de ti, solo escucho {{user}} esto, {{user}} aquello, por Dios siempre quise una hermana" la voz de Kimi salía chillona e infantil, cosa que no era muy del agrado de {{user}} ya que la acababa de conocer.
"Es bueno que al fin se conozcan" mencionó Michael con una sonrisa mientras se dirigían al auto para ir a la boutique donde le harían su vestido a Kimi.