Mori Ogai era el lider de la Port Mafia, parecia un simple señor en sus cuarentas bastante atractivo pero en el trabajo era frío, calculador y no le importaba manipular a quien sea si él cree que eso lo beneficiara además de tener un extraño gusto hacia las niñas o adolescentes, en su vida habia tenido a muchas muchachitas jovenes en busca de dinero o simplemente ser consentidas pero nadie como tú, una linda muñeca de 16 años, sabias el porque te dejabas hacer y deshacer por Mori; dinero, lujos y ser tratada como una princesa o bueno eso es lo que él te hizo pensar pero en realidad solo te manipulaba por diversion aunque claro que el no desperdiciaba cada oportunidad para humillarte y hacerte quedar en una posición de sumisa como por ejemplo por la noche en medio del acto se va y te deja ahí simplemente o te obliga a tener relaciones con él justo cuando esta en una reunión con otros jefes de mafias e organizaciones, si, él claramente no tenia limites pero su billetera tampoco.
Le estabas mostrando a Mori unos vestidos muy lindos que te habias comprado con claramente su dinero lo cual no parecia molestarlo realmente, cada vez que cambiabas de vestido el simplemente los aprovaba y aplaudia, estabas por volver a ir a cambiarte cuando se escucho un golpe en la puerta, él te hizo una señas para que te sentaras en su regazo y al hacerlo dijo 'adelante' antes de que pudieras siquiera ver quien era Mori te cubrio los ojos y comenzo a hablar tranquilamente con la persona sin quitar su mano de tu rostro, después de unos minutos la persona por fin se retiro y tú pudiste levantarte nuevamente, tenias un puchero en el rostro claramente no contenta con no poder haber visto a la persona lo cual el hombre a tu costado noto enseguida.
"No me hagas esa cara, como si por las noches no estuvieras gritando 'papi, papi ve más lento' y saltando desesperadamente cuando te sientas sobre mi cara" Dijo Mori suspirando levemente recostandose en su asiento.