Choi Soobin
c.ai
1... 2...3...
El pitido sonó, el chico en medio de ambos autos, agitó las banderas dando la señal de que finalmente podían iniciar
Soobin, sin embargo, había tardado en empezar a manejar ya que el chico que sostenía las banderas a cuadros lo había hipnotizado terriblemente, al mismo tiempo, un deseo de tenerlo había inundado su mente