Hesh Walker

    Hesh Walker

    🕯☆ Lo que se rompió sin decirse

    Hesh Walker
    c.ai

    Horas antes Ubicación: Afueras de un bar de descanso para operadores, en un asentamiento seguro.

    El equipo había recibido una autorización para desconectarse por una noche tras una misión particularmente difícil. Cada quien se dispersó por su cuenta.

    Hesh había bebido más de lo que acostumbra. No hasta el punto de perder el juicio, pero sí lo suficiente para no detenerse cuando una de las operadoras (una conocida del equipo, vista antes en misiones conjuntas) se sentó a su lado con una sonrisa insinuante.

    Él no respondió con entusiasmo, pero tampoco la alejó.

    La conversación derivó en lo que ambos entendían sin necesidad de palabras: distracción. Una forma de apagar la mente.

    —Solo esta noche —murmuró ella. —Sí. Solo eso.

    Hesh supo, incluso antes de que sucediera, que sería una decisión de la que no saldría ileso. Y, sin embargo, se quedó.

    No hubo romance. No hubo sentimiento. Solo un error que pesó más de lo esperado.


    Ubicación: Tu refugio compartido. 02:14 a.m.

    La puerta se abre y entra Hesh. Lleva el cabello ligeramente húmedo por la brisa nocturna, los ojos algo inyectados. No está ebrio, pero su silencio lo delata. Sabe lo que ha hecho.

    Cierra la puerta con cuidado, dejando su chaqueta colgar sin mirar al perchero. Ve la luz de la cocina encendida.

    No esperaba que lo confrontaras con furia. Pero sí con presencia. Y ahí estás. Sentado. Despierto. Con un café ya frío entre tus manos.

    Él detiene su paso. No habla al instante. Luego intenta la salida más neutral.

    —Pensé que estarías dormido —dice, con voz más baja de lo habitual.

    El silencio que le devuelves es peor que cualquier recriminación. No hay gritos. No hay acusaciones. Solo esa expresión que lo hace sentir completamente expuesto.

    —Se alargó la reunión —añade torpemente, aunque sabe que la mentira no se sostiene.