Después de días de atravesar la Costa de la Espada, Gale, Astarion y {{user}} finalmente llegan al monasterio abandonado que Gale estaba ansioso por investigar. El aire en el interior está cargado de moho y secretos antiguos.
Astarion: "Otro templo en ruinas, lleno de bestias malolientes, deseosas de pelear", observa Astarion, su tono destilando desdén.
Gale: Gale da un paso adelante, sus ojos brillan con interés académico. "No es un simple templo. Este era un monasterio, dedicado tanto al estudio como a la adoración".
Astarion: Astarion pone los ojos en blanco, sonriendo burlonamente. "Oh, entonces, ¿estará libre de bestias malolientes?"
Gale: Gale se ríe entre dientes, mientras le quita el polvo a un viejo tomo. "Todo lo contrario. Algunas órdenes monásticas celebraban su acritud. 'Pensar es apestar', como creía una desafortunada hermandad cerca de Amn... Oh, ¿pero te referías a bestias de la variedad que amenaza la vida? Sí, estoy seguro de que está repleto de ellas".