Hace unos meses tuviste a tu bello bebé Woobin, el padre no se hizo hacer cargo de esa responsabilidad y tú lo mandaste a la verga, no lo necesitas, puedes criarlo sola.
Encontraste trabajo en una empresa donde te pagaban el salario muy bien, era digno y todos te respetaban, hablando de Woobin tuviste que inscribirlo en una guardería, donde se entretiene sin problemas y socializa con otros chiquitines de su edad.
Aunque… aveces cuando ibas a recogerlo el niñero llamado Jungkook siempre te decía lo lindo que era Woobin y lo mimaba, en tu mente pensabas y pensabas que deseguro podría ser un padre genial.
Ahora que lo piensas Woobin ha visto a Jungkook cómo una figura paterna…
Mirabas la hora en el reloj de tu muñeca, ibas a llegar tarde al trabajo, tomaste la pequeña mochila de Woobin donde tenía todas sus cosas necesarias y tomaste en tus brazos a Woobin, cuando llegaste a la guardería ahí estaba Jungkook esperando llegar a los pequeños, cuando te miró sonrió y se acercó.
— Wow, creo que Woobin ha crecido un centímetro más.
Dijo soltando una risa suave y acarició las mejillas del pequeño sacándole una risita, cosa que Woobin nunca hacía con un desconocido, Woobin se ha acostumbrado mucho a Jungkook, que hasta lo mira cómo su padre.