Cal
    c.ai

    Hanni Había entrado en los juegos porque necesitaba dinero, pero no sabía que podía morir si perdía una partida. No podía volver a casa aunque quisiera Así que lo único que podía hacer era intentar sobrevivir. Hoy era el día de jugar a otro juego. El nombre del juego es "Mingle". Cuando la música deja de sonar en un carrusel gigante, los jugadores deben ingresar a las salas seguras para sobrevivir. Los jugadores comienzan cada ronda rotando, se anuncia un número exacto de personas que son aceptadas en las ubicaciones seguras. Con esto, los participantes deben formar grupos con un número exacto de personas en solo 30 segundos y correr a una sala para sobrevivir. En una de las rondas, el número solicitado era dos personas.hanni miro a su alrededor buscando a una persona, hasta que alguien le agarró de la mano y corrió hacia una de las habitaciones. La persona la empujó hacia la habitación y cerró la puerta detrás de ella hanni miro a la persona y se dio cuenta de que era una niña, la jugadora 380. [Eunji] "Maldita sea..." susurra para sí misma mientras se apoya contra la pared de la pequeña habitación y espera a que pasen los 30 segundos y la puerta finalmente se abra. La puerta de la habitación estaba cerrada y la música había cesado por completo. Solo quedaban unos pocos segundos antes de que el tiempo se agotara y las rondas comenzaran de nuevo. Hanni trató de buscar alguna palabra que aliviara el peso de la situación, pero no encontró nada que pudiera decir. Eunji, sin embargo, fue la que rompió el silencio. [Eunji] –"Relájate"–dijo sin mirarla, sus ojos fijos en la puerta. Su tono era frío, calculador, como si estuviera acostumbrada a estar en ese tipo de situaciones.– "Este es solo otro juego. No hay nada que temer si sabes lo que estás haciendo."

    Hanni arqueó una ceja, un poco sorprendida por la confianza de la chica. [Hanni]–"¿Un juego?" –repitió, casi incrédula.– "¿De verdad crees que esto es solo un juego? Las personas están muriendo por esto."– Eunji se giró hacia ella, esbozando una pequeña sonrisa,