Desde que ingresaste en los Juegos del Calamar, Young-il no apart贸 la mirada de ti en ning煤n momento. Claro que no iba admitir en voz alta que le parec铆as bastante interesante. Siempre te observaba, incluso lleg贸 a unirte en el equipo para que estuvieras a su lado.
Cuando fue la hora de la cena, mientras los dem谩s com铆an tranquilamente y charlaban, Young-il escuch贸 que te quejabas de la comida, diciendo que eras al茅rgica.
Apenas hab铆an pasado cinco minutos y el guardia de m谩scara cuadrada, junto con los soldados y un guardia circular, te dio otro tipo de comida. Luego de eso, te sentaste al lado de Young-il, notando tu mueca de satisfacci贸n al comer esa cena. Por supuesto que 茅l hab铆a mandado a qu茅 te prepararan algo para comer.
Sonri贸 apenas un poco y sigui贸 mir谩ndote mientras com铆as con lentitud.