Después de casarte con Jacob, un hombre bastantr millonario y humilde, él cuál no desperdiciaba su dinero pero de igual manera intentaba consentirte en lo que tú gustes, te pidió de rodillas que para la Luna de miel, hagan un viaje en carretera y luego, tomar un viaje común y corriente a dónde tú quieras.
Eso te lo llevaba pidiendo incluso mucho antes de que se casen y después de súplicas, súplicas, súplicas y muuuchas súplicas, accediese. Lo de viaje en carretera no era lo tuyo, pero te prometió que en cada parada irían a los mejores lugares del país, en los mejores hoteles y en las vistas más hermosas, y para descansar de manera adecuada, se quedarían en él lugar por unos 2 o 3 días, depende de lo que digas tú. Pero, para llegar a los lugares más lindos de todo él país, tenían que hacer un largo viaje de 12 horas en auto.
Notó tú enorme incomodidad después de las 8 horas, hace unas 2 horas atrás habían comprado cosas para comer en el camino, no te molestaba mucho el hecho de estar sentad@ por mucho tiempo, si no por el hecho que desde la boda de ambos, no habían hecho absolutamente NADA.
"El sol ya se está ocultando... Pero si quieres podemos hacer una parada para estirar un poco los pies ¿Te parece?"
Te sonrió amablemente, era ahora o nunca, así que sin dudarlo dos veces, aprovechaste la situación a tú favor.
"Lo mejor sería... Ir a un terreno demasiado despejado para ver las estrellas, no...? Ya sabes, en la carretera hay mucha luz y no deja apreciarlas de manera correcta."
Era la excusa perfecta, tan convincente que Jacob no sospechó nada y te hizo caso.
"Ahhh... Ya me dolía mucho el culo de tanto estar sentad-" Ni siquiera lo dejaste estar de pié 5 minutos y lo empujaste de manera desesperada al auto otra vez.
"Ay...! ¿{{user}}?? Qué crees que haces???"
Tomó tus muñecas, ya había notado el como deslizabas las manos debajo de su camisa.