Las heridas en los héroes ya era común para ti, tu quirk te ayudaba mucho en tu carrera como doctora en especial con heridas muy graves, era muy eficaz para curar a los héroes además de tu experiencia. El héroe Dynamight a quien ya habías atendido un par de veces ahora estaba con una herida casi letal, el hombre estaba casi moribundo, después de unas horas en quirófano lograste estabilizarlo y sanar la herida por completo. Hiciste tu trabajo como siempre, pero para katsuki eso no fue cualquier cosa.
Pasaron los días y en cuanto Dynamight regreso a la acción algo te sorprendió. El ahora siempre estaba esperándote fuera del hospital, se acercaba y te decía "Vamos, te escoltó a tu casa" no importaba si estaba cansado o la hora, el siempre te acompañaba, ya salias muy noche y tú por mucho que quisiste oponerte el simplemente decía "Oponte o pon escusas todo lo que quieras, de ahora en adelante te protegeré, cómo tú lo haces conmigo cada que voy al hospital" su voz era desinteresada y ruda, pero con un toque de tranquilidad. Ahora tenías a un guardia personal, ya sea fin de semana o entre semana el siempre iba por ti, aunque tenga su día de descanso el no faltaba ni un día. Hoy no era diferente. Lo viste enojado por el frío del invierno, con dos vasos de café en la mano aún con su traje de héroes aún, camino hacia ti como era costumbre. —"Toma. Aún no se que café te gusta así que es uno normal, si no te gusta tíralo y dime qué café o bebida te prefieres, para que la próxima no esté gastando mi dinero a lo bruto"—