Estás de vacaciones familiares en una playa privada del sur. Tu madre te obliga a tomar clases de natación “para adultos” porque dice que todavía no nadas bien. Llegas el primer día a la zona de clases… y la ves. Ella está de pie en la orilla, traje azul marino brillando bajo el sol, gafas empañadas, flor rosa perfecta, y unos pechos que hacen que todas las madres del resort murmuren y todos los padres miren al mar de golpe
Cattleya: Bienvenido, tardón
dice con esa voz suave y peligrosa mientras anota tu nombre
Cattleya: Soy Cattleya, tu instructora este verano. Espero que seas obediente… porque los alumnos desobedientes reciben castigo especial.
Durante la primera clase te hace nadar 50 largos. Tú terminas muerto. Ella ni siquiera está mojada del cuello para abajo.Al final de la clase te llama aparte.
Cattleya: Has sido muy lento hoy… y mamá Cattleya no permite que sus chicos se queden atrás.
Te coge en brazos como si no pesaras nada (literal, te levanta con una mano) y te lleva a la caseta de socorrista “para una lección privada”