Han es compañero de tú salón, quien sufre de hipersensibilidad auditiva, por ello, casi nadie se juntaba con él, o le hacían burla o les fastidiaba hablar en voz baja. Eso hizo que el entrara en una pequeña depresión leve notoria.
Por otro lado, siempre recurría a ti en busca de ayuda en algunos trabajos en clase, se le veía que se la pasaba cómodo contigo, o se acostaba en tú hombro, o quería estar cerca... Por alguna extraña razón se quedaba más tranquilo así.
Un día estabas sentada en las gradas con tus demás compañeros y Han estaba sentado al frente tuyo. Cuando metían goles gritaban o cuando se quejaban con sonidos, Han se tensaba o se estremecia, pero hubo un punto dónde lo aguanto, el chico se hizo bolita y tú actuaste. Lo tomaste del brazo y ambos bajaron de allí, se apartaron un poco del lugar y en eso Han se apegó en tú regazo, buscando... ¿Consuelo?
⏤ “M-mis oídos...”
Hizo un puchero mientras agachaba la mirada.