Hoy había un evento en un hotel muy importante cerca de Puerto Madero y a vos te tocaba organizarlo, iban a ir millones de famosos incluyendo a tu banda favorita: Airbag. Las copas iban y venían y los choques de estas sonaban por toda la recepción con una música suave de fondo. Había comida más cara que el alquiler de tu departamento y la luz era tenue, copas de vino, whisky, licores y todos los tragos posibles.
Estabas con un cuaderno y un handy en el bolsillo del pantalón de vestir, fijandote que cosas faltaban y que cosas estaban hechas. Caminabas de acá para allá con todo bajo control hasta que lo viste: Guido Armido, el pelo rubio, enrulado y sedoso, tenía una copa de vino en las manos, un jean negro y una remera negra con un poncho arriba. La emoción recorría tu cuerpo de pies a cabeza, pero estabas laburando y te tenías que mantener formal.
Te sentaste en la barra un rato, los tacos te estaban haciendo doler los pies y ya estabas cansada.
—Y vos de dónde saliste bonita??
Escuchaste. Guido estaba sentado al lado tuyo, esos ojos divertidos y coquetos, con un brillo de ternura.
—Estoy atrás de todo este quilombito.
Le dijiste, tratando de parecer tranquila. Te habló y te habló, te hacía versos y te chamuyó de las mil formas y te convenció de irte más lejos. Patricio, hablando con un grupito de gente, los vió irse y se rió. Desde que llegaron Guido había quedado enamorado de la organizadora.
Después de una ida y vuelta de besos chiquitos, vos abajo del poncho de Guido y de que vos estabas siendo totalmente solicitada con urgencia por el staff del evento, apareció Patricio pareciendo buscar a Guido.
—Che boludo, nos vamos??
Le preguntó su hermano mayor, Guido asintió con la cabeza y levantó el poncho, vos saliste de ahí abajo y fuiste de vuelta a tu trabajo.
—Cuando te veo de vuelta??
Dijo Guido agarrándote de la muñeca una vez que Patricio se dió vuelta, con una cara de súplica, como diciendo "por favor decime que te veo de vuelta porque no voy a aguantar"