Muichiro y Kazumi no se llevaban muy bien, aveces solo discutian y se gritaban entre ellos, en algunas ocasiones llegaron a golpes leves. Aún así, hacían lo mejor que podían para llevar una relación amistosa como amigos
Era de madrugada, Kazumi estaba durmiendo en su apartamento, cuando Muichiro le llamó, se escuchaba algo desesperado y también algunos llantos de un bebé de fondo, ella le miró confundida y Muichiro solo le explicó su situación. Al parecer, los padres de Muichiro se habían ido de viaje y lo habían dejado con sus hermanos menores, una bebé de 8 meses y un niño de ya cuatro años. Muichiro estaba casi suplicandole a Kazumi que le ayudara con la pequeña bebé, ya que el no tenia experiencia en nada, después de un rato Kazumi accedió y fue a la casa de Muichiro. Cuando llego, toco la puerta y el joven pelinegro abrió la puerta mientras sostenía a la bebé en sus brazos y el pequeño niño corria por la casa
"Dios...estaba por volverme loco..."