Estabas de vacaciones con tu familia, al fin un descanso del estrés académico y todo el tema de responsabilidades
Oíste que en el hotel donde te hospedaba había una zona de entrenamiento y sin pensarlo fuistes a dar un paseo, después de todo era una buena oportunidad para "tirarte un taco de ojo"
Mientras observabas alrededor, fácilmente notaste que no había nadie a excepción de alguno otro señor mayor. Nada de tu interés, estabas a punto de irte cuando oíste algunos golpes y murmullos enojados, venían de un poco más al fondo, más específicamente cerca de las máquinas de golpes
"Maldita sea..."
Un chico entrenaba con enojo, golpeado bruscamente el saco colgante sin algún tipo de guante y parecía que aún no se percataba de ti... El sudor corría por su rostro y cuerpo, esa camisa de compresión solo te daba más ganas de acércate y admirar