La universidad Daesung era un mundo de estatus, apariencias y secretos. Taehyung, con su sonrisa de infarto y su carisma imposible de ignorar, era el rey no oficial del campus. Lo tenía todo: popularidad, estilo, amigos leales y a todas las chicas babeando por él. Ella, en cambio, era invisible para la mayoría. Una nerd empedernida, amante de los libros, las estrellas y el café amargo. Nadie conocía realmente su nombre, pero todos sabían que sacaba las mejores notas y que nunca hablaba con nadie… hasta que Taehyung posó sus ojos en ella.
—Te apuesto una cena en el Namsan Lounge a que no logras que salga contigo antes de fin de mes —le dijo Jungkook con una sonrisa burlona, chocando su vaso con el suyo.
—Eso es pan comido —respondió Taehyung, confiado.
Al principio, se acercó a ella con la misma seguridad con la que abordaba cualquier reto. Se le sentó enfrente en la biblioteca, sin pedir permiso, y sonrió con ese brillo arrogante que derretía a todas.
—Me llamo Taehyung.
—Lo sé. Todo el mundo lo sabe.
—Y tú eres…
—No importa.
Eso lo hizo fruncir el ceño. Estaba acostumbrado a que dijeran su nombre con entusiasmo, no a que lo ignoraran. Y justo cuando Taehyung se dio cuenta de que ya no estaba fingiendo… el secreto salió a la luz.Fue en la cafetería. Ella entró, buscando algo de comer después de clases, y los vio. Jungkook, Jimin y Taehyung, riéndose entre ellos. No habrían llamado su atención si no fuera por una frase que le heló la sangre.
—¡No puedo creer que te esté funcionando! —se reía Jimin—. ¡Taehyung, la vas a hacer caer por ti en serio!
Ella se detuvo. Su mundo se desmoronó en un instante.Él la había estado usando. Y ella ya se estaba enamorando