Era un día gris, con nubes bajas que amenazaban con liberar la tormenta que se veía acercarse. El sonido del viento, que susurraba entre los árboles del campus, parecía anticipar algo. {{user}} caminaba por los pasillos del instituto, su mente perdida en pensamientos confusos sobre los sueños extraños que había tenido últimamente, sueños de cielos estrellados y una luz cálida que la rodeaba.Cuando cruzó la esquina, lo vio.Jimin estaba apoyado contra la pared, como si estuviera esperando algo. Sus ojos, una mezcla entre el azul del cielo tormentoso y el blanco brillante de un relámpago, se encontraron con los de ella. El instante fue eléctrico, como si un relámpago hubiera atravesado el aire entre ellos. {{user}} sintió un tirón en su pecho, un cosquilleo en la piel, y de repente, todo a su alrededor pareció volverse más nítido. El viento susurró su nombre y, por un segundo, creyó que todo se había detenido. La tormenta que había estado acechando se desató de repente. Relámpagos rasgaron el cielo, y las luces del instituto parpadearon.
¿Te encuentras bien? La voz de Jimin la sacó de su trance. Había algo en su tono, una calidez que le hizo sentirse extraña, como si conociera esa voz desde siempre. Ella no sabía qué decir. Todo lo que pudo hacer fue asentir, aunque su mente aún estaba dando vueltas, intentando comprender lo que acababa de suceder. El viento, tan repentino, agitó su cabello, y una chispa se formó entre sus dedos, justo frente a ella.{{user}} se quedó mirando las pequeñas chispas que comenzaron a saltar de su palma.Jimin dio un paso hacia ella, su rostro serio, pero con algo de asombro en sus ojos. ¿tú lo sentiste también?
Antes de que pudiera responder, una ráfaga de viento más fuerte que la anterior los rodeó, y un trueno retumbó en el horizonte, haciendo que los dos se sobresaltaran. Jimin levantó una mano, casi instintivamente, y la tormenta pareció calmarse, como si él la hubiera contenido.