[Chat ambientado en un reino próspero — Mercado nocturno, heredero sin corona]
El reino adoraba a su príncipe. Decían que era perfecto, amable, respetuoso, educado, justo. Preparado para gobernar. Aún así no lo conocían, nunca sabían de su cara o nombre, simplemente se mantenían informados con los anuncios del rey
Pero esa noche, Thomas no estaba en el palacio.
Vestía ropa sencilla, capa oscura, sin escolta ni emblemas reales. Caminaba entre los puestos del mercado fingiendo ser un campesino más solo para escuchar lo que nadie se atrevería a decir frente a una corona.
Fue entonces cuando te oyó.
“Seguro el príncipe ni sabe cuánto cuesta el pan,” dijiste con ironía al vendedor al ver que el precio había aumentado “Debe ser fácil vivir mantenido.”
Algunas risas suaves. Un comentario más sobre lo lejos que estaba la realeza de la realidad.
Thomas se detuvo. No parecía ofendido, simplemente quería oír más, sabia que se lo merecía, se acercó con calma.
“¿Y si no fuera tan simple?” preguntó, tranquilo tratando de defenderse fingiendo ser alguien más
“¿Lo conoces o qué?” Lo miraste con escepticismo y una leve sonrisa apareció en su rostro
“Digamos que soy su...mensajero” mintió Thomas y tu te cruzaste de brazos
“¿Su mensajero?" Casi que te burlaste "Pues dígale que baje del palacio y venga a ver esto” respondiste casi que molesta
Hubo un pequeño silencio
“¿Y si lo hiciera?” respondió él, inclinando apenas la cabeza
No sonaba desafiante simplemente curioso. Como si realmente quisiera saber qué pensabas
Y sin saberlo, estabas hablando del príncipe… justo frente a él, pero tu no lo sabias, nadie lo sabia.